Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP)

La hiperplasia benigna de próstata, conocida como HBP, es el crecimiento no canceroso de las células de la próstata que afecta su porción más interna, provocando compresión progresiva en el conducto que conduce la orina al exterior (uretra). Este crecimiento está relacionado con la edad siendo mas frecuente a partir de los 60 años. Los síntomas son variables y se producen de forma progresiva lo cual hace que, en muchos casos, la persona se acostumbre a los mismos considerándolos como “normales”.

Los síntomas derivados del crecimiento prostático pueden ser:

  • Retardo para el inicio de la micción, sobretodo con la primera micción de la mañana.
  • Chorro débil, en ocasiones entrecortado.
  • Necesidad de hacer fuerza con el abdomen para lograr el vaciado de la orina.
  • Sensación de vaciado incompleto.
  • Aumento de la frecuencia miccional tanto durante el día como por la noche.
  • En ocasiones, necesidad imperiosa difícil de posponer de orinar
  • Goteo post miccional.

En las etapas iniciales el músculo de la vejiga (detrusor) compensa la obstrucción debida a la próstata ejerciendo una mayor fuerza, por lo cual su grosos aumenta, en las etapas finales este músculo ya no es capaz de compensar dicha obstrucción y puede producirse retención aguda de orina, requiriendo una sonda para el vaciado.
La severidad de los síntomas altera la calidad de vida del paciente y limita sus actividades diarias.

Las complicaciones a largo plazo que pueden producirse son:

  • Infecciones de orina, derivadas de una parte de orina que queda retenida en vejiga cuando el vaciado no es completo.
  • Sangrado por la orina (hematuria)
  • Retención urinaria, ya mencionada anteriormente.
  • En etapas muy avanzadas, puede afectar la función vesical y renal pudiendo llegar a ser irreversible.

Para diagnosticar la HBP se valorará en la consulta los síntomas del paciente, a través de una entrevista dirigida se valorarán los síntomas y su repercusión en la calidad de vida del paciente. El examen físico incluirá la zona genital y el tacto rectal para valorar el tamaño y condición de la próstata. Es importante la valoración de la próstata ya que, si bien la HBP no es cáncer, ambas patologías pueden coexistir simultáneamente.

El tratamiento para la HBP dependerá de los síntomas del paciente. Este estará indicado cuando los síntomas sean molestos o afecten la calidad de vida, o bien cuando se detecten posibles complicaciones.
El paciente deberá estar informado de las características del tratamiento, el objetivo del mismo y los posibles efectos secundarios que pudiesen aparecer, así como del riesgo de no tratar.

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